Mazatlán, Sinaloa.-Lo interesante de la sesión del Consejo Municipal Electoral de Mazatlán realizada el día de ayer, no fue ciertamente lo que todo mundo ya sabía: Que nadie de los consejeros ciudadanos y representantes de partido se prestaría a firmar un acta falsa, sino la presencia en la misma de los Fiscales Especiales para Asuntos Electorales enviados por la PGR, ante la denuncia presentada por los representantes del PAN y del candidato independiente Francisco Javier Cervantes López.

En su intento de legitimar la presencia y el conteo de las bolsas negras con votos que decidieron la elección a favor del PRI y su candidato a la alcaldía mazatleca, el Señor Presidente del Consejo Municipal Electoral, Luis Antonio Martínez Peña, se quedó solo.

Qué pretendía el señor Martínez Peña y el representante del PRI ante el Consejo, Guillermo Quintana  Pucheta, con esta convocatoria totalmente fuera de lugar?

Lo que pretendían era justificar la aceptación y conteo de los votos que contenían las tres bolsas negras que inexplicablemente llegaron al Consejo Municipal Electoral el día 06 de junio.

Pretendían que se firmara una nueva acta, luego de 52 días de la elección, en la se asentara que las famosas bolsas negras formaban parte de los 695 paquetes electorales que previamente habían sido contabilizados, revisados, almacenados y encerrados bajo sello en la bodega del Consejo.

Pretendían desconocer un acta original, firmado y sellado por Consejeros Ciudadanos y representantes de partidos, donde se hace constar que las bolsas negras con votos jamás habían sido parte de los 695 paquetes electorales, mismos que le dieron el triunfo al candidato del PAN, Salvador Reynosa Garzón.

Pese a que el acta original hace constar la aparición inexplicable de las famosas bolsas y la impugnación de las mismas de parte de la representación panista,  Martínez Peña se obstinó en que se contaran los votos sin mayor argumento y sin una explicación clara de la ruta que habían seguido las boletas.

Sólo dijo que esas bolsas las habían entregado representantes del INE, pero a pesar de la gravedad del asunto nunca mostró un acta en la que se acredite la entrega-recepción de las mismas, mucho menos informó a qué horas, quiénes, cuántos y por qué una entidad ajena al Consejo Municipal Electoral tenía en sus manos boletas electorales.

Hasta hoy no sólo no se sabe qué juridicción del INE entregó las bolsas, el nombre y firma de sus representantes, cómo se hicieron de las boletas y a qué horas llegaron al Consejo, sino que el propio Vocal Ejecutivo del INE en Sinaloa, Josué Cervantes Martínez, desconoce su participación en el proceso electoral de Mazatlán y si hubo votos que llegaron en bolsas negras.

En una palabra, el funcionario electoral lo único que está confirmando es que, por la naturaleza de la gravedad del asunto, ellos nunca participaron en el tema de las bolsas negras tal y como trata de justificarlo Luis Antonio Martínez Peña, Presidente del Consejo Municipal Electoral de Mazatlán.

Ciertamente, detrás de la aparición de las bolsas negras no existe documento alguno que las legitime. Lo normal hubiere sido que Martínez Peña, de frente a los miembros del Consejo Electoral, hubiese presentado a los funcionarios del INE para que explicaran qué hacían con esas bolsas, dónde estaban los funcionarios de esas casillas y qué circunstancia grave había pasado como para que los votos llegaran en envoltorios y no en sus respectivos paquetes.

Incluso, por la gravedad del asunto, ya que las bolsas curiosamente aparecieron luego de que el Consejo Electoral había declarado triunfador al candidato del PAN, el propio Consejero Presidente,  en lugar de impulsar la propuesta de contar los votos, hubiese procedido, como marca la ley, a anular las boletas o bien ponerlas a disposición de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales o bien haberlas remitido al Tribunal Estatal Electoral.

Pero no. La historia nos dice que Martínez Peña se aventó el boleto de contar los votos y con ello, con las papeletas de las bolsas negras, darle la voltereta a las cifras y con ello determinar el triunfo del candidato del PRI.

De ahí la justificada impugnación del PAN y el levantamiento de un acta original en la que consta, firmada por todos los consejeros y representes electorales, que esas bolsas no formaban parte de los 695 paquetes electorales, mismos que se resguardaron bajo sello en la bodega del Consejo, y que llegaron ahí como por arte de magia.

Esa acta fue la que ayer quiso cambiar Luis Antonio Martínez Peña y Guillermo Quintana Pucheta para dar paso a una falsa. Pero no lo lograron y de eso fueron testigos de honor tres Fiscales de la PGR especializados en delitos electorales, quienes tomaron nota de todo, absolutamente de todo.

Claro, tanto Martínez Peña como Guillermo Quintana Pucheta, se quedaron solos. Fueron derrotados por el resto de los Consejeros y representantes de partidos,  quienes simplemente no se quisieron embarcar en un tema que ellos no propiciaron y que no huele nada bien.

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