Mazatlán, Sinaloa.-El PRI está atravesando la más grave crisis de su historia y aún así al presidente Enrique Peña Nieto se le ocurre imponer, o al menos eso se percibe, en la dirigencia del partido a un personaje de quien se desconoce que tenga trayectoria dentro del organismo político y cuyo único mérito es el de ser muy amigo de su jefe y además tocayo, con todo y que ya haya presumido su  militancia desde 1991.

Pues sí, se trata de Enrique Ochoa Reza, ahora ex titular de la CFE que llegaría en momentos por demás complicados del tricolor cuando acaba de sufrir la peor debacle de su historia y requiere de toda la experiencia para sacar adelante las próximas elecciones.

Para colmo de los colmos, Ochoa Reza salta a la palestra a escasos días de que se anunciara el incremento a las tarifas eléctricas, como si eso fuera cosa menor.

Peña Nieto confirma cada día que es refractario a las críticas, incluso de sus correligionarios, que además no ha entendido que con su particular forma de dirigir al país y a su partido, deja evidente que su deseo es entregar la plaza en 2018.

El primer priísta del país, no se ha percatado de que en los últimos tres años su partido ha dejado de gobernar a varios millones de mexicanos que buscaron otras opciones ante la demeritada figura presidencial y sus políticas públicas que van en contra de los más desprotegidos.

A Ochoa Reza, que prácticamente ya es el dirigente nacional del tricolor, le tocará conducir el proceso de selección de candidatos en 2018 y sería interesante ver si realmente tiene la capacidad de decirle que no a Peña Nieto cuando éste pretenda imponer a sus favoritos como sucedió en el proceso del cinco de junio, momentos en los que el ejecutivo federal desoyó todas las voces que lo alertaban acerca de las pérdidas que habría y que finalmente hubo.

El caso es que los grupos que tienen el manejo del partido en sus manos, no han entendido que por mucho que impongan caras nuevas al frente, las tácticas siguen siendo las mismas en las cuales el dedazo está por encima de todo.

Enrique Ochoa Reza, tendrá que rezar mucho a partir de que proteste como presidente del otrora partido aplanadora.

Por otro lado, quienes estarán muy complacidos por los yerros del presidente son los panistas y no se diga Andrés Manuel López Obrador que a pesar de sus detractores sigue creciendo al amparo del descontento generalizado de un pueblo que también reza mucho para que llegue el final de este sexenio plagado de escándalos y erráticas maneras de ser conducido…………..

Nos vemos en otra DIMENSION SINALOENSE…….

 

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