Mazatlán, Sinaloa.-La Radio, el medio de comunicación por excelencia, en todo momento, en todo lugar, desde muy temprano y hasta muy tarde, para informar o divertir, para orientar o complacer, para alertar y prevenir.

Hoy lunes 13 de febrero es el Día Mundial de la Radio, oficializado a iniciativa de la Conferencia General de la Unesco en 2013, reconociendo el impacto que ha tenido este medio a lo largo de la historia y con el objetivo de fomentar el interés de nuevas generaciones en la comunicación radiofónica.

La Radio se escucha, pero también se ve y se siente; ¿recuerda usted aquella frase de: “Lo vi en la radio”?, una campaña muy popular de los años 80s, con relatos que se convertían en imágenes, tomando forma, llegando el radioescucha a “ver” en la Radio.

Voces como la de José María Iglesias, el  legendario locutor,  retratando muy bien las posibilidades de un micrófono abierto a una voz que guía y que da imágenes nítidas.

En el pasado fueron famosas las radionovelas, ¡que también se veían!, con grandes actores de voz, Kaliman inolvidable, Chucho el Roto, el derecho de nacer, Porfirio Cadena, El ojo de vidrio. También  los programas con público presente, transmitiéndose en vivo, por demás populares, desde los estudios de las emisoras, dispuestos para ese fin, salían “al aire” musicales, de entretenimiento, chuscos o serios, de todo tipo, para todos los gustos.

La radio nace en México en 1923, la llamada época de oro se da entre 1930 y 1950, siendo decisiva la llegada de la legendaria XEW “la voz de la America Latina desde México”, donde se formaron ídolos, adorados por la gente, donde se impulsaron las carreras de grandes músicos, cantantes, compositores, locutores, actores, guionistas y técnicos.

Pedro Infante, Agustín Lara, Jorge Negrete, Mario Moreno Cantinflas, Lucha Reyes, María Victoria, Pedro Vargas, José Ángel Espinoza “Ferrusquilla”, Gloria Marín, Manolín y Shilinsky, Jesús Martínez Palillo, El chino Herrera, Prudencia Griffel, Julio Taboada y Fernando Soler entre otras figuras muy destacadas que brillaron y escalaron los peldaños de la fama.

La Radio, en cada ciudad, grande o chica, en cada pueblo, en cada comunidad, donde la voz que se escucha puede ser clave en situaciones de emergencia, de catástrofe,  llegando a ser líder, llegando a ser respetada, querida, considerada parte de la familia, como si se conociera al personaje que desde la cabina habla, aquel que acompaña en la casa, en el carro, en la oficina y en tantos sitios donde la señal  llega, formando  parte del diario vivir, trascendiendo esas voces en la historia de cada lugar.

La Unesco destaca: “la radio ha facilitado el acceso a la información y a los contenidos de cultura de manera inmediata y a costos bajos para sociedades de todo el mundo desde hace más de cien años. Es importante alentar a quienes toman decisiones a crear y ofrecer acceso a la información así como mejorar las redes y la cooperación internacional entre los organismos de radiodifusión”.

Importante preservarla, con los objetivos primeros, con la convicción de lo necesaria y fundamental que es.

“La Radio es noble” decía Don Pablo Xibille, un radiodifusor mazatleco enamorado de su oficio, para el que vivió, así lo hicieron también pioneros como Don Oscar Pérez Escobosa, los de la vieja escuela, para los que la Radio era primordialmente servicio y responsabilidad.

Las nuevas generaciones llegaron y con ellas también los avances tecnológicos que han enriquecido y transformado, pero nunca eliminado la esencia de este medio, pilar en la labor comunicativa.

Hoy 13 de febrero, el “Día mundial de la radio” nos recuerda la fortuna que tenemos los que a través de un micrófono podemos dirigirnos a tantas personas, permanecer en su memoria, mover sus sentimientos y emociones, colaborar para alimentar su existencia y a la vez alimentar la nuestra.

El cineasta Woody Allen dijo: “cree en Dios, pero también cree que la radio funciona porque tiene personitas dentro”.

Yo agregaría, cree también que la Radio tiene magia, tiene fuerza, tiene vida, tiene alma.

Día Mundial de la Radio.

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